Me despido

Tienes que despedirte de él, Elena, me dicen… No te quedes con eso dentro… Pero yo no quiero despedirme, no quiero decirte adiós, quiero que te quedes conmigo siempre…

Llega un ángel. Noto unas manos cálidas que me abrazan y cogen las mías, la miro, levantó la mirada y veo esos ojos llenos de vida y de esperanza y me dice que el mayor acto de AMOR que puedo hacer en este momento es dejarle ir. Me dice que le diga que vaya a la luz. Me quedo perpleja, no sé qué hacer pero mi corazón dice que tengo que hacerlo.

Noto el cristal frío en mi frente, te imagino tumbado sonriendo y empiezo a rezarte y pedirte que vayas hacia la luz… No te quedes aquí, yo voy a saber salir de esta sola con tu fuerza desde arriba… Pero sigue la luz, no te quedes en este mundo… José sigue la luz, ve hacia arriba guíame desde allí.

Mi corazón se ha llenado de amor y con todas sus fuerzas empuja hacia arriba para ayudarte a subir. Todo mi amor está contigo y te acompaña en tu ascenso.. guíame amor, guíame desde arriba… Te quiero mi vida, es el último acto de amor que hago por ti,…

Te digo adiós, te noto fuera de este mundo ya, te siento arriba y siento que ya empiezas a guiarme. Sé que te habrán recibido con los brazos abiertos tu hermano y mi abuela Magdalena, lo sé porque les pedí que te cuidaran allá arriba, que ellos te guiaran.

Te veo contento, ya no estás solo mi vida. Durante estos últimos cuatro años te quejabas de que te sentías solo sin tu hermano, ya no lo estás cielo… Ahora podréis hacer allí todo lo que queráis, sin presiones de teléfono, sin pena, sin dolor… Acuérdate de nosotros que estamos aquí abajo, que te queremos con locura, que siempre te echaremos de menos, que eres nuestra vida, que no hay nadie como tú, que no lo hay y no lo podrá haber

Te quiero José, siempre te querré, por siempre

Deja un comentario